La Isleta, Las Palmas de G.C. (en proceso)

Reforma Integral interior de vivienda, Gran Canaria.

Nuestra idea de proyecto trata de optimizar los espacios, dándole importancia al espacio común pero sin perder de vista los dormitorios. Tenemos en cuenta las dos orientaciones predominantes (Este y Sur), por lo que será una vivienda cálida durante la mañana y a partir de cierta hora recibirá el sol en la fachada menor (5,70 m) de la vivienda. Ya por la tarde, tarde noche, no recibiremos sol directo, por lo que durante estas horas la temperatura interior se templará ayudada por la ventilación natural cruzada que generemos nosotros.

 

Nada más entrar en la vivienda nos encontramos un hall de entrada con su propia ventana abriendo al patio de luces. A mano izquierda aparece el dormitorio principal con un tamaño generoso, en el que destacan las grandes ventanas hasta el techo, solución original adoptada en todos los huecos de fachada. En el dormitorio planteamos un módulo que lo podemos diferenciar en material o no con respecto a las otras paredes. Esta pastilla de almacenamiento es un amplio vestidor que disfruta del gran ventanal. Lo diseñamos sin puerta, con un pilar exento por lo que se puede iluminar y ventilar naturalmente. A este módulo le hacemos un gesto, un retranqueo para que parte de él trabaje hacia el vestíbulo, dejando un espacio de almacenamiento más vinculado a chaquetas, zapatos, paraguas, etc. Avanzando por el pasillo nos encontramos a mano derecha el segundo dormitorio. Una estancia más convencional, resguardada del soleamiento y con su ventana orientada al Norte, será la habitación más fresca, además de ayudarnos a obtener una ventilación adecuada para obtener el bienestar térmico.

 

Una vez dejamos atrás los dos dormitorios entramos en las zonas comunes, el grueso de la casa. Un espacio en el que queremos transmitir amplitud, comodidad, frescura, luminosidad… nos apoyamos en 4 ventanas que viven directamente de la fachada. El pilar exento adquiere un rol importante dentro de la propuesta, su acabado en hormigón armado aportará actualidad y honestidad al proyecto. Realzando el material y su función estructural. El sofá mira directamente hacia el comedor, no dándole la espalda en ningún momento. La posición de la televisión marcará también la configuración final. Ahora mismo la ubicamos en una posición donde se puede ver desde tanto la cocina, el comedor como el salón. Nos interesa configurar espacios polivalentes, donde rodando muebles ligeramente podamos hacer ejercicio en casa, o ver una receta en la TV mientras cocinamos, ver algo mientras comemos en el salón… El comedor está en constante diálogo con la cocina, además de tener una conexión directa al exterior a través del pequeño balcón. La comodidad debe ser permanente, no recargando mucho los espacios y poniendo en valor los flujos de paso naturales, así como las transiciones entre las diferentes estancias. Nuestra línea de trabajo de: menos es más...

La cocina la ubicamos en la parte más cálida de la vivienda, pero al estar conectada permanentemente sin tabiquería de por medio mantenemos una ventilación constante. Sobre el fregadero colocamos unos muebles altos, éstos a su vez hacen de obstáculo o especie de alero (visera) y nos protegen frente al soleamiento directo de la fachada Sur. Ese mueble puede ir cambiando, según a qué altura esté de la encimera pondremos unas cosas u otras, incluso vegetación, que siempre aporta frescor y arroja unas sombras interesantes sobre el frente donde ubicamos la placa de inducción. La cocina trabaja perimetralmente, con una pequeña península a modo de barra para los desayunos. En la pequeña apertura que tenemos hacia el balcón podemos colocar una ventana (oscilobatiente u oscilante) que abra solo la parte superior, de este modo, prolongamos la encimera que viene desde el fregadero y esta zona se convierte en una cómoda zona polivalente de trabajo.